
Los tres primeros años de su bebé son un período de
crecimiento increíble del cerebro. Es en este evento único en la vida que se
crearán millones de células cerebrales.
Sin embargo, la investigación ha demostrado que nuestras
habilidades intelectuales no sólo dependen de las células del cerebro, pero en
última instancia dependerá de la existencia de conexiones entre estas células.
Cuantas más conexiones sean creadas en el desarrollo temprano más energía tendrá
el cerebro para procesar información y resolver eficazmente los problemas en el
futuro.
Los estudios de desarrollo indican que la estimulación
sensorial es un ejercicio eficaz para aumentar el número de conexiones de
células cerebrales en lactantes y niños pequeños. La estimulación sensorial se
refiere al impacto que el medio ambiente tiene en nuestras mentes y cuerpos a
medida que recibimos información a través de nuestros órganos sensoriales.
Estas actividades sensoriales pueden ser entregadas a través
de actividades relajantes que incluyen el tacto, el oído, la vista, la
actividad vestibular y el olfato. Algunos de los ejercicios más populares son
los siguientes:
Toque: Deje que su niño experimente el toque de diferentes
texturas de tela mientras le das un masaje después del baño.
Sonido: El sonido es un canal de gran alcance. Muchos padres
dicen que la exposición de sus hijos a la música suave durante los primeros
años ha ayudado en su desarrollo intelectual. El "efecto Mozart" ha
demostrado que los niños expuestos a la música clásica logran un coeficiente
intelectual más alto que aquellos que carecen de esta estimulación. Intenta
tocar un CD de música clásica y ve cómo reacciona tu hijo.
Visión: La visión en niños es limitada y es el último
sentido de desarrollarse plenamente. Como resultado de ello, tienden a preferir
los colores de alto contraste, en particular de color rojo y negro. Para
estimular mejor la visión de tu hijo, crea tarjetas dibujando y coloreando
varias imágenes de patrones agudos (formas geométricas). Muéstrale estas
tarjetas cuando estén jugando y observa a tu hijo responder a este estímulo
visual.
Actividad vestibular: Meza a su bebé mientras escucha su
canción favorita de cuna. También puede probar los juegos de coordinación
ojo-mano simples y otras actividades que requieren habilidades motoras (fina y
gruesa).
Olfato: El olfato es uno de los sentidos más poderosos.
Aprender a estimular este sentido mediante el uso de varias velas de
aromaterapia. Cada niño tiene un único perfil sensorial, así que aprende a
experimentar con el olor hasta que encuentre el aroma adecuado.
Recuerde que la estimulación sensorial es sobre la
exposición de su niño a estímulos diferentes. Por lo tanto, no tengas miedo en
variar y experimentar con actividades distintas.
¿Practicas alguna de estas actividades? ¿Tienes alguna
sugerencia? Platícanos más en los comentarios.

























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